La vuelta

Sentada en una cafetería con mi vestido favorito, un café con leche y hielo y las joyas que me han acompañado la mayor parte del verano. Este es el primer post que no tiene nada que ver con joyas ni astros. Creo que la mejor forma de explicar qué significa heylove es que profundicemos un poco más, en todos los sentidos. Sobre todo para las que no nos conocéis en persona.

Hablemos de la vuelta.

Nos cuesta volver de las vacaciones. Quizá por ser el momento más deseado del año. Ese que pasa rápido pero que luego recuerdas una y otra vez: las anécdotas; los lugares que has visitado; las personas con las que has compartido esos momentos; y, sobre todo, las canciones que sonaron. Seguiremos escuchándolas y cada una nos llevará de nuevo a ese lugar.

Volveremos al carrete de nuestro teléfono para mirar las fotos y revivir todos esos momentos. Para eso las hacemos...para que cualquier tarde de domingo de los próximos meses recordemos lo bien que lo pasamos y nos imaginemos ya en el próximo verano. Quizá compartiendo alguna foto que se nos quedó pendiente con una frase nostálgica. Aunque soy más de emoticonos: ellos sí saben representar muchas sensaciones que no soy capaz de expresar con palabras. También volveremos a ellas cada vez que contemos las historias porque por mucho que intentes describirlo...una imagen vale más que mil palabras.

Las vacaciones: conectar y desconectar. 

De eso van las vacaciones: de cortar con la rutina, de olvidar los horarios, de escapar... De hacer todo aquello que nos aleja de nuestro día a día. Pero igual de importante es conectar, tener tiempo de meditar, pensar en lo que quieres y cómo lo quieres, de comunicarte contigo mismo. Septiembre también es un mes de nuevos comienzos. Sigo teniendo la sensación de que el año empieza dos veces: en enero y en septiembre. 

Alguien me preguntó hace poco:
- ¿Cuánto te gusta tu trabajo?
- Me gusta tanto como para tener ganas de volver.

Y hablando con todas las personas de mi entorno me doy cuenta de lo importante que es disfrutar (también) cuando no estás de vacaciones. Despertarse y tener ganas. ¡Qué importantes son las ganas! 

Y hablando de las ganas...¡Cuántas tenía de abrir nuestra tienda! Como muchas sabéis, inauguramos el 14 de febrero y tan solo un mes después cerramos. Un viernes 13 de marzo en el que todo era muy incierto ¿Serán solo 15 días? No, han sido casi 6 meses. Hemos seguido en contacto a través de nuestras redes sociales; haciendo envíos todas las semanas; y, sobre todo, exprimiendo nuestra creatividad al máximo para poder ofreceros mucho entretenimiento*... pero a decir verdad...no hay nada como veros en persona.

* Quería hacer un breve resumen de todas las cosas que hemos hecho durante los meses de confinamiento... pero creo que da para otro post en el blog.

El final de verano

Las estaciones del año influyen mucho en nuestro comportamiento y estado de ánimo. Según los estudios sobre el SAD (Seasonal Affective Disorder) afecta más en invierno que en verano y sobre todo los países que están más alejados del ecuador (por tener menos horas de sol, entre muchos otros factores). Uno no tiene las mismas ganas cuando llega el frío, pero sí se que hay infinitas formas de afrontarlo. Igual que con cualquier situación que se nos plantea en nuestro día a día. El verano tiene ese no se qué que nos hace más felices, alegres, positivos... De ahí que hayamos querido grabar nuestra frase favorita en nuestro packaging: Summer is a state of mind

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